Hoy vengo con algo especial. Muy especial, de hecho. Es el primer libro del que me encargo de todo. El primer título que nace desde Fantástica Ediciones, una iniciativa que quiere expandir el universo de Fantástica y acercarlo, de una forma más directa, a todas aquellas personas, como tú, preocupadas por la narrativa, la creatividad, las historias…
Hemos decidido empezar por algo básico… es decir, por la base: la creatividad.
Llevo más de 25 años trabajando con equipos creativos. Liderándolos. Acompañándolos. Empujándolos, a veces. ¿Es duro? Bueno… no necesariamente. Pero sí hay algo que siempre ha sido difícil. Convencer a la gente de que ya es creativa.
Porque ese es, probablemente, el gran malentendido. Pensamos que la creatividad es algo que tienen unos pocos. Un talento especial. Una especie de don. Y no. La creatividad no es algo que tengamos. Es algo que somos.
Mihály Csíkszentmihályi —el autor de Flow— decía que la creatividad es una de las formas más profundas de dar sentido a la vida. De hacerla digna de ser vivida. Y, si lo pensamos, tiene mucho sentido.
La creatividad está en todas partes, como el Dios de Spinoza. No es algo externo. No es algo que se activa en momentos concretos. Está en la forma en la que miramos. En cómo conectamos ideas. En cómo respondemos a lo que nos pasa. El problema no es la creatividad. El problema son los mitos, las creencias que hemos ido acumulando con el tiempo. Mentiras como…
No soy creativo.
Esto no es para mí.
No tengo edad para ser creativo.
No se me ocurren ideas.
Así, poco a poco, dejamos de darnos permiso. Porque, en el fondo, de eso va todo esto: de permiso.
Un libro que nace de la práctica… y por eso funciona
Ser Creativo no nace de una teoría. Nace de la práctica. De los talleres. De las sesiones con equipos. De las conversaciones. De ver, una y otra vez, cómo personas absolutamente capaces se bloquean… no por falta de talento, sino por exceso de juicio. Y también de ver lo contrario. Lo que ocurre cuando alguien, de repente, se permite.
Cuando baja la exigencia.
Cuando deja de intentar acertar.
Cuando se abre a probar.
Ahí aparece algo. No siempre la gran idea. Pero sí algo más importante: movimiento. Y el proceso creativo es eso. No una línea recta. No una técnica. No un método cerrado. Sino un espacio en el que pasan cosas. Un lugar donde conectar. Donde equivocarse. Donde descubrir.
La creatividad sirve para todo
Por eso, este libro no va —solo— de generar ideas. Va de algo mucho más amplio. De cómo decidimos. De cómo afrontamos los problemas. De cómo crecemos. De cómo miramos el mundo que nos rodea.
Porque la creatividad no es solo para tener ideas geniales o locas. Es una herramienta para vivir mejor. Para adaptarnos. Para entender. Para encontrar caminos donde antes no los veíamos.
Y, en ese sentido, el libro también aterriza. No se queda solo en la reflexión. En él encontrarás herramientas, dinámicas y formas de activar el proceso creativo. Formas de entrenarlo. De ponerlo en práctica. De llevarlo a tu día a día, tanto en lo personal como en lo profesional.
Porque, en el fondo, la creatividad no se piensa. Se ejercita.
Una invitación
Este libro es una invitación. A parar un momento. A mirar distinto. A probar. A recuperar algo que, en realidad, nunca hemos perdido del todo. Porque la creatividad no es un lujo. Es una forma de estar en el mundo. Y, quizá, la pregunta no sea: ¿cómo ser más creativos? Sino: ¿en qué momento dejamos de darnos permiso para serlo?




